Por qué la edad solo es un número (cuando hablamos de creatividad)

Hay que ser realista: si quieres ser bailarín del ballet de Moscú pero ya rondas los 40 y no has hecho nunca ejercicio te lo veo un poco difícil, casi que te recomendaría que lo dejases para tu siguiente vida. Pero salvo casos extremos como éste, puedes emprender cualquier actividad creativa que se te ocurra en cualquier momento de tu vida sin que la edad importe lo más mínimo.

Parece que está estipulado por alguna ley no escrita que hay una edad para cada cosa. Es cierto que para algunas indudablemente sí: ser padre a los 75 está complicado o hacer uno mismo una operación a corazón abierto a los 16. Pero en lo que a desarrollo de ideas, proyectos y creatividad, no hay límites en la edad, solo excusas. El “soy demasiado viejo para ir a la universidad” o “soy demasiado joven para rodar una película” son solo pretextos tras los que nos protegemos para no dar un paso al frente y hacer cosas.

la edad

En estos casos, antes de decir “soy demasiado viejo/joven para…….” lo que sea, mejor pensar antes en las cosas positivas que te traería esta situación. Por ejemplo, tomando el ejemplo anterior, empezar la universidad siendo algo más mayor que los típicos 18, trae innumerables ventajas como la experiencia que ya tienes (gran plus) y que puedes aprender muchísimo de una generación que no sea la tuya. Cuando estudiaba, tanto en la carrera como el mi máster, tenía un montón de compañeros que me llevaban un porrón de años, y creo que todos aprendimos de todos (y por supuesto, todos nos tratábamos por igual)

Mira estos ejemplos de gente que tuvo éxito cuando era la algo “mayor” (lo pongo entre comillas porque es un término muy subjetivo y porque, para mí, el ser joven o viejo no tiene nada que ver con la edad física):

gente mayor

 

Seguro que tú conoces muchos más casos de este tipo y también de gente que fracasó 1000 veces antes sacar su potencial creativo al 100% y petarlo.

Por el contrario, también hay casos de jóvenes que lograron cosas increíbles muuuuy jóvenes. Estos quizás nos den más envidia a todos (mola ser multimillonario a los 20), pero estas personas también tuvieron el valor suficiente como para que no les importase parecer demasiado osado e inconsciente o que no los tomasen en serio. Ellos tenían una idea y creían en ella.

 

la edad

 

Hasta digo más: gente como Mark Zuckerberg (Facebook), Michael Dell (ordenadores Dell), James Cameron (director de cine) o el mismísimo Ralph Lauren ni siquiera tienen estudios universitarios.

No hay edad, solo excusas.

 

¿Cómo soluciono yo esto?

Abre las miras. Es muy probable que te parezca que tu entorno vaya a pensar que eres un poco mayor o demasiado joven para ciertas cosas. Lo primero, es que seguramente no le den tanta importancia como crees. Y lo segundo, es que hay montones de personas en el mundo haciendo cosas cada día y tratando de vivir creativamente. Recuerda que es una actitud a aplaudir, los que no te apoyen no merecen ni que les hagas caso

– Como te decía al principio, trata de ver las cosas positivas que puede aportar a tu labor que no tengas la “edad que deberías tener”, si es que eso existe. Puede ser experiencia en el caso de que seas algo más mayor, o frescura de ideas en el caso de que seas más joven. No pienses que ya se te pasó la oportunidad o que vas a esperar a tener tiempo cuando te jubiles para ponerte manos a la obra con la pintura o con el oboe. Te recomiendo que le eches un vistazo a este post para poner tu puesta a punto antes de empezar

– Si te has marcado un tiempo semanal para dedicárselo a esa actividad creativa que tanto deseabas hacer desde hace años, oblígate a cumplir con él. Si, por ejemplo, has asignado los sábados de 9 a 12 para modelar cerámica y justo en ese momento te das cuenta de que te has quedado sin leche, no salgas corriendo al supermercado. Puede esperar a después, si dejas lo que te habías marcado solo estarás poniendo una nueva excusa y además romperás tu ritmo. Puedes mirarte este otro post para tener una idea de cómo marcarte una pequeña disciplina creativa

 

¿Este caso es (o ha sido) el tuyo? ¿Es la edad un problema? ¿Crees que tu entorno podría no aceptar que te metieses en ciertos “saraos”? ¿O quizás tú mismo te limitas? Si es así, ojalá poco a poco vayas saliendo de él con estos pequeños consejos.

 

firma DC

Marta Falcón
hola@martafalcon.com

Acompaño a empresas en un proceso de cambio, diseñar nuevas soluciones y sacar lo mejor de sí mismas para resolver sus retos.

4 Comments
  • Encarna
    Posted at 10:13h, 18 septiembre Responder

    Hola Marta!
    Creo que soy el claro ejemplo de todo lo dicho en este post. Yo soy de las que, cuando me lo he podido permitir, me he liado la manta a la cabeza y he iniciado mi «asignatura pendiente»; dejar de trabajar con la cabeza y hacerlo con las manos. Dicho así parece que mi cebrerín no vaya a estar en funcionamiento.. es una manera de expresar lo que hacía y lo que hago.
    También me matriculé en la universidad mayorcita porque sentía pasión por la Criminología, mucha gente no lo entendió, «para qué te metes en líos», «no tendrás tiempo, con las niñas…» y así un largo etc. Y posteriormente a crear, crear y crear, creo por las noches, durante el día, conduciendo… cosa que veo, idea que se me ocurre…
    Bueno, paro porqué también escribir me vuelve loca y si empiezo me cuesta poner el punto final, así que no me enrollo más, que tu proyecto es magnífico y que, con toda seguridad aprenderé de tus consejos.
    Un abrazo,
    Encarna

    • Marta Falcón
      Posted at 10:24h, 18 septiembre Responder

      Todo eso que cuentas es genial Encarna!! Mejor moverse por las inquietudes propias y no dejarse influenciar tanto por los comentarios de los demás… Todo lo que sea dar rienda suelta a la imaginación y desarrollar nuevas aptitudes que sea más que bienvenido. Sigue así!! Eres un ejemplo a seguir. Un abrazo!

  • Olaia
    Posted at 13:55h, 21 septiembre Responder

    No puedo estar más de acuerdo. en todo. En los consejor e, incluso, en los boquiabiertos que siempre habrá alrededor de las personas que saben ver su vida como muchas posibles vidas. No hay que conformarse, hayq ue ser feliz. Y para ser feliz, nunca hemos de dejar de caminar. DEcía aquel que «Caminante no hay camino, se hace camino al andar». Muy buen post!

    • Marta Falcón
      Posted at 21:57h, 21 septiembre Responder

      ¡Conformarse nunca! Las vidas son ciclícas, no lineales y uno puede dar las vueltas que le apetezca… gracias por tu comentario! Caminante no hay camino 🙂

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