¿Te envuelve una espiral de locura cuando tienes que gestionar los proyectos de tu empresa? Hay formas complejas de hacerlo, pero hay otras que no lo son tanto y que, aún encima, podemos simplificar aún más para adaptarlas a lo que necesitamos.
Bueno, muchas veces nos pasa que nos flipamos a lo grande. Y luego, se acaba el año y resulta que la flipada se ha deshinchado hasta no dejar ni un mínimo rastro.