Sigo en la mierda (pero facturando)

En frente de donde vivo, hay un parque que tiene una fuente de esas que salen chorros desde el suelo.

 

Te pongo una foto para que veas a qué me refiero:

Esta fuente.

 

El caso es que pasaba yo por allí un día de estos de calor cuando se acercaba a los chorritos un niño MUY pequeño en una mini bici.

El caso es que el chavalín se paró ante la fuente (que supongo que, a su escala, serían cataratas, supongo) miró a su padre que iba más atrás como buscando aprobación, porque el crío veía factible pasar por el medio… supongo que sin mojarse.

Desde la distancia, el padre le asintió rollo “a por ello” y el chaval no lo dudó ni media.

Después de entrar ilusionado, sorprenderse, reírse en medio de los chorros y llegar al otro lado empapado, su reacción fue de “¡otra vez!”

Y ahí, en esos 10 segundos de aventura infantil, pensé que yo quiero vivir mi vida y mi trabajo tal cual.

Porque, quitando la vena infantil, si a ti o a mí se nos presenta una oportunidad que suena a que apetece, o a que te ves dentro, o que es algo que nunca has hecho y te suena interesante, muchas veces rodeamos la fuente por fuera.

Pedaleamos por el suelo seco, por si acaso.

 

Porque no es el momento.

Porque a dónde voy yo.

Porque no es la decisión lógica.

 

Pasas de largo de cosas que te mueven de verdad, de enfoques que están más alineados contigo.

Vas por la vida totalmente seco, es verdad, pero te pierdes conocer qué es mojarse en los chorros.

 

 

Burnout Alert

 

Trabajar de forma desalineada con lo que se te da bien, o con tus valores es algo que tiene un recorrido corto.

Al menos, si eres una persona a la que le importa aportar algo valioso ahí fuera.

Que, si has emprendido o vas a hacerlo, lo normal es tener esa inquietud.

Sin embargo, en muchos casos, buscamos ir por la zona seca, sea como sea.

Y, no sé a ti, pero a mí me parece un poco incompatible trabajar de forma alineada, pero no querer mojar el culo.

Lo cual, nos lleva a estar en lucha constante en la que tenemos las de perder desde el principio.

Porque el riesgo de Burnout es muy alto.

 

Entonces…

¿Cómo se llega al punto de trabajar acorde a tu esencia y valores, y a la vez facturar? 

(Incluso en una época de bajón personal)

 

Preparados, listos, ya

Aquí viene otro ingrediente clave para seguir facturando desde la mierda (como yo estos últimos meses) además de el formato de los contenidos y trabajar por temporadas, como te conté en los FalconNews anteriores.

Pensar que habrá épocas de mierda es evidente.

 

Si la vida fuese lineal y de color de rosas, no estaríamos hablando de esto.

Por eso, prepararse sabiendo que esto pasará, es casi que obligatorio.

Para ello, partimos de la base de que es necesario explorar y aterrizar qué es lo que te mueve. 

Es decir, profundizar para crear un discurso propio.

 

Este discurso, básicamente, pasa por preguntarse muy fuerte “qué es lo que te mueve” y sirve para que tengas confianza en lo que vendes para que, cuando veas la fuente de chorros, no tengas miedo de meterte a ver qué pasa con esa oportunidad.

Es lo que ancla todos los servicios que vendes, las charlas que das, tus formaciones, y por supuesto tus contenidos en redes sociales.

Además, sirve para otra cosa que, para mí es muy importante, que es no tener que ponerse etiquetas.

Si eres una persona multiapasionada como yo, que haces mezclas de disciplinas y herramientas en tu trabajo, seguro que te cuesta ponerte una etiqueta clara y simple que explique qué haces y el valor que tiene.

Pero esto no pasa si tienes un discurso claro y desarrollado.

La gente que te escucha pilla tus valores, tu forma de hacer, el tipo de cosas que puedes resolver, lo que te importa y de qué eres capaz.

Por eso, aún estando estos meses en la mierda, al haber trabajado esta parte en mi Marca Personal, y contarlo a través de mis vídeos, mi podcast, etc, he tenido a mi discurso trabajando por mí.

Tenerlo claro, ayuda con tu autoconfianza, con tu ilusión y ganas en querer hablar de ello.

A quien te escucha, le da ganas de querer trabajar contigo.

Es algo que me ha pasado múltiples veces, de que venga alguien y me diga “es que siento que tengo que trabajar esto contigo”.

Te pone en el punto en el que te llegan colaboraciones “desde la nada” (como me pasó a mí estos meses) de gente que te dice “tengo esta movida que resolver, que no sé cómo hacer y he pensando que tú sí podrías”.

Y sí, sí podía.

Ya te digo, haber trabajado mi propio discurso y hacer la estrategia de comunicación de mi Marca Personal desde él, para mí lo ha sido todo.

 

Y eso, ¿cómo lo hago?

Te dejo unos disparadores para ayudarte a escribir e indagar sobre tu propio discurso:

 

¿Cuáles dirías que son las 3 cosas que son comunes a todo lo que te ha movido en todos tus trabajos?

¿Qué cosas crees que no funcionan bien en tu sector y en las que te gustaría contribuir a mejorar?

¿Qué cambio grande te gustaría ver en tu sector (o en el mundo en general)?

 

Sírvete un vino, un zumito, un café (o lo que te guste), ponte musiquita, encuentre una vela y crea un ambiente para darle al boli, a ver qué sale de ahí.

 

Ojalá la base de todo lo valioso de tu trabajo.

Ojalá encuentras la forma de encontrarle el gusto a pasar por el medio de los chorros.

 

 

Foto via

Deja un comentario