Las claves para que el cambio suceda en la empresa

Una empresa es un organismo vivo en sí mismo.

Si está conformada por personas, sería raro que fuese de otra manera.

Por eso, cuando se quiere hacer un cambio en algo, innovar, o mejorar un área o servicio, hay ciertas cosas que tienen que potenciarse para poder llevarlo a cabo y que no se quede en nada.

He detectado al menos 7 factores que deberían trabajarse de forma interna para poder conseguir el éxito de cualquier mejora que quieras hacer.

 

1.- Gestionar la frustración

Esto toca directamente con la parte 100% humana.

Cuando estamos en un proceso tan complejo como es cambiar algo (lo que sea, oferta de servicios, procesos internos, forma de trabajar…) en el momento en el que hay que romper moldes y nos adentramos en la incertidumbre, la frustración entra en escena.

Saber manejarla y, sobre todo, canalizarla y usarla como combustible del proceso, es clave.

Al final, la frustración, tiene mucho que ver con el inconformismo. ¿Algo no te gusta? ¿No quieres que siga funcionando así?

Te frustras.

Pues eso es lo que te da el impulso para iniciar y sostener el proceso de cambio.

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2.- Criterios para focalizarse

Algunos dicen que funciona el principio de Pareto para esto.

Yo no sé si es exactamente el 80/20 la proporción de cosas que hacemos (el 20%) las que traen el grueso de los resultados (80%). Lo que sí sé seguro, es que la mayoría de cosas que hacemos en el proceso de trabajo, no sirven para marcar la diferencia. Es un sobreesfuerzo un tanto inútil (sea impuesto o auto-impuesto).

¿Cómo focalizarse en las cosas importantes que hay que mejorar/cambiar/innovar? Pues con unos criterios claros establecidos al principio del proceso.

Y, por supuesto, siendo fieles a ellos en todo momento.

 

3.- Experimentación

Una de las grandes ventajas de las nuevas herramientas de trabajo, especialmente las que involucran agile, service design o design thinking, es que se basan mucho en hacer experimentos de forma controlada.

Esto no garantiza el éxito, pero sí minimiza el riesgo (por ejemplo, de lanzar algo que tu cliente no te ha pedido). Mejor, hacer antes una prueba, en pequeño y con mínimos recursos, que nos de pistas sobre si vamos por el camino correcto o no.

Con lo cual, esta clave es importante porque tenemos que tratar de dejar atrás eso de querer dar con la fórmula exacta a la primera.

Muy humano también.

 

4.- Usar la información

A veces pasa que damos un paso, y no sale como esperábamos. No cumple con las expectativas. El resultado previsto era otro.

Algo muy habitual, es pensar “lo dejamos, por aquí no es”.

En cambio, una  muy buena opción, sería analizar por qué no ha funcionado eso que has probado, recoger esa información y utilizarla para mejorar… en lugar de para torturarse.

Esto une con el punto anterior, porque esto funciona si hemos planteado bien el experimento, primero definiendo nuestro reto, luego buscando una solución y luego, planteando unas métricas del éxito.

Probar por probar no sirve de mucho. No es magia.

Sin embargo un experimento, da mucha información valiosa.

 

5.- No esperar a tener todo atado

Creo que es un enfoque equivocado tratar de esperar al momento perfecto. Esperar a las condiciones favorables.

Más que nada, porque las condiciones cambian continuamente. Y a mayor velocidad que nunca.

Con lo cual, es todo lo contrario: cuanto antes se empiece, mejor. Porque la información que tienes para llevar a cabo el proyecto, quizás mañana no te sirva.

 

6.- Valorar cada hito

Otra cosa típica es que vamos quemando etapas y, una vez nos vamos adaptando al nuevo escenario, nos olvidamos fácilmente dónde estábamos antes, y lo que nos ha costado llegar al lugar de ahora.

Valorar cada paso que damos nos hace afianzarlo y mantener la motivación en un proceso que consta de subidas y bajadas.

 

7.- Improvisar

Otra cualidad a desarrollar, junto con la de tratar de ser muy resolutivos.

Como sabes, hoy en día todo va a la velocidad de la luz. Demasiado rápido.

Pasa un montón que lo tienes todo previsto y controlado, pero llega un día en el que te mueven algo y te trastocan todo “tu plan”.

¿Qué haces? ¿Paras las máquinas?

¡De ninguna manera!

Tienes que enfocarte en crear una solución. Y eso funciona improvisando. Por eso es tan importante desarrollar esa capacidad… especialmente en este momento en el que vivimos.

 

Aquí te dejo un resumen de todo esto. Puedes utilizar la presentación para lo que quieras, siéntete libre de descargarla y explicar lo que necesites en tu empresa:

 

Lo importante no es centrarse en las herramientas que uses (que son importantes) sino en la voluntad para mejorar y evolucionar.

Cualquier organización es un ente vivo y orgánico, porque está formada por personas, con sus características humanas, sus miedos, sus resistencias y sus motivaciones.

Pero desarrollar estas características entre todos, hará que los equipos sean más adaptables y ágiles en unos tiempos en los que, si pestañeas, te lo pierdes.

 

Marta Falcón
hola@martafalcon.com

Acompaño a empresas en un proceso de cambio, diseñar nuevas soluciones y sacar lo mejor de sí mismas para resolver sus retos.

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