Hace unos días me llegó una idea que me dejó muy rayada.
Se la escuché a una tía en Youtube, que a su vez hizo alusión a un vídeo de Tik Tok (del cual no dio referencia, siento no poder ponerla) que decía algo así:
Poco se habla del dolor de saber quién quieres ser pero sentirte incapaz de entrar en esa nueva persona. Lo etiquetamos como vagancia, o falta de disciplina, o que hay algo de malo en nosotros… pero lo que realmente pasa es que no tienes la estructura interna para sostener la vida que quieres
Nos volvemos locos poniendo objetivos en el año nuevo que, muchas veces, son ensoñaciones.
Y lo son, no porque no seamos capaces, o no sean realistas…
Sino que no somos esa persona aún.
Aún no tenemos las habilidades, la mentalidad o la libertad de poder llegar ahí.
Es un tema de la cosmovisión de cada uno/a.
Y, muchas veces, tienes clarísimo a dónde ir, pero tienes tanta inercia de lo anterior, que acabas volviendo de alguna forma a hacer las cosas “como siempre”.
Incluso, a veces, volviendo literalmente al camino anterior.
Coges un desvío, pensando que vas para otro lugar y apareces en el sitio de dónde te habías ido un año antes.
Porque no has hecho un cambio estructural dentro de ti.
Crees en las mismas cosas, y tienes las mismas limitaciones.
Y eso no te lo puedes llevar al nuevo lugar, hay que ir dejándolo por el camino.
El rollo de los objetivos, o de los cambios, no va tanto de hacer el visión board en enero, sino de revisar si tienes los recursos necesarios para conseguir lo que quieres y, si es que no, si realmente estás dispuesto/a a pagar el peaje para conseguirlos.
Porque, si no hay ni una cosa ni la otra, es cuando hablamos de la ensoñación.
Sin los recursos, sin posibilidad de tenerlos y sin ser la persona (todavía) que puede entrar dentro de la vida deseada… ya me dirás.
Sino, si nos ponemos objetivos ensoñaciones muy lejanas, cualquier cosa que nos propongamos será frustrante, no cumpliremos nuestras promesas y no volveremos a confiar en nosotrxs mismxs.
Entonces… ¿me estoy poniendo objetivos erróneos?
La respuesta corta, es que muchas veces sí.
Porque hay objetivos que te pones que no dependen de ti.
Por ejemplo, el número de suscriptores en Youtube.
Y luego, muchas otras, no tienes el recurso, o el contacto, o las habilidades.
No quiere decir que no puedas conseguirlo, sino que, ahora, la realidad es que no lo tienes.
Te quedan algunas fases que conquistar primero, para convertirte poco a poco en la persona que sí tiene esos recursos.
Y esos pasos, son nuevos.
Seguramente, lo que trajo hasta aquí, no te va a llevar hasta allá.
Mientras ese objetivo no entre en algo en lo que tú puedas “hacer algo”, será una ensoñación.
No depende de ti cuántos suscriptores vayas a tener en Youtube en 2026.
Lo que sí depende es subir un vídeo a la semana.
Y, para eso, sí puedes montar un sistema.
Un flujo de trabajo que te ayude a avanzar paso a paso por él para que saques adelante lo que te habías propuesto.
Lo que depende de ti, son los sistemas. Que son el vehículo que cruza cada fase hacia tu meta final.
Para eso, sí tienes la opción ahora mismo, puedes tirar de ese hilo para empezar a buscar otros recursos, adquirir habilidades y formar poco a poco esta estructura interna que te permita llegar.
Para eso, los sistemas te ayudan.
Por eso estoy tan orgullosa del sistema que cree para mi creación de contenidos (apta para gente dispersa) que explico en mi programa de NeoMarca Personal, que tanto me sirve para crear, por ejemplo, este newsletter.
Aunque… bueno, no solamente hace falta tener unos sistemas.
Es necesario algo más para entrar en tu Nueva Era…
Independientemente de tener un sistema de trabajo planteado, para convertirte en esa persona que sí tiene los fundamentos internos que consiguen el objetivo que quieras, creo que también necesitas 3 ingredientes:
Tiempo
Energía
Compromiso
Tiempo: hacer espacio real en la agenda, no pensar que vas a ponerte a construir algo “cuando encuentres un hueco”. Eso no va a pasar.
Energía: energía mental suficiente destinada a trabajar sin distracciones en eso que te importa, a través de esos sistemas
Compromiso: básicamente, contigo. Que respetes lo suficiente esa meta a la que quieres llegar y, por lo tanto, a ti mismo/a. Tanto, como para que uses ese tiempo con esa energía para construir lo que quieres
Esas 3 cosas son las que echan gasolina a los sistemas.
Y, ese camino, ese movimiento, es lo que consigue que se vayan creando los fundamentos de la persona que quieres ser.
Sino, estamos hablando de ensoñaciones.
Si quieres mantenerte al tanto de todas mis publicaciones apúntate a mi newsletter aquí
