Quizás pienses que, lo que menos te gusta de emprender, es tener que salir a vender. Y esto tiene su parte mala, que es tratar de convencer a alguien de que, lo que haces, es lo que más le conviene. De insistir hasta que, por fin, cae. Y esto, solo tiene un problema: que es mentira.
¿Tu idea tiene futuro? ¿O eres de ese 80% de emprendedores que fracasan antes de los 2 años? Si quieres saber si tu idea de Servicio va a llegar lejos o no, antes tienes que hacer un análisis de viabilidad. Hoy, te enseño cómo. Y, este post, viene con vídeo.
¿No se te ocurre que Servicios nuevos ofrecer? ¿O un nuevo nombre para la nueva sección de tu empresa? ¿No sabes qué publicar en Redes Sociales? ¿Ni en tu Blog? Tranquil@, hoy te traigo la herramienta perfecta para desatascarte: el Brainstorming. Pero, eso sí, quiero explicarte cómo hacerlo BIEN.
Hace un par de semanas hice un taller presencial en el que, antes de empezar, los alumnos iban llegando y, por separado, venían a saludarme. Casi todos ellos, en esa conversación informal, me decían “es que no sé cómo hacer que mis clientes entiendan bien lo que vendo”.
Por mucho que tengamos una idea estupenda para montar un negocio, si no sabemos exactamente cómo va a llegar el dinero, la cosa no va a tener mucho fututo. Sin entrada de pasta, además de no poder sustentarlo, tú acabarías quemado, cabreado, y sin empresa.
Tienes una idea. Crees que es genial. Perfecto, bien por ti. Ahora solo queda saber si es viable. Y una de las partes de este análisis de viabilidad es saber si te va a dar pasta. Que tienes que echar números, vamos. Y para echar números, tienes que saber de dónde va a venir el dinero. Para ello, hay muchos modelos de ingresos con los que puedes monetizar tus servicios. Puedes elegir uno, o puedes combinar varios, pero siempre tienes que tenerlos claros. [dt_gap height="3" /] Y de esto te voy a hablar en este post, de los tipos de modelos de negocio que puedes utilizar para generar ingresos con tus servicios.
Tu pareja rompe contigo. Veníais de pasar unos meses complicados de idas y venidas hasta que, al final, habéis puesto punto y final a la relación de una forma un tanto dramática. En estos meses, te has apoyado mucho en tu mejor amigo/a, el/la cual ha estado al tanto de todas tus preocupaciones y sabe ponerse en tu lugar ahora que estás más triste. Empatía que se llama esto, ¿verdad?
Cuando pones en marcha un servicio, normalmente, surgen un montón de miedos. Muchos irracionales. Muchos otros, que tratan de decirnos algo. Y, uno de ellos, que es muy habitual, es ese que sentimos cuando nos da pavor a no cumplir con lo que nuestro cliente espera de nuestra oferta. ¿Será lo suficientemente bueno lo que ofrezco? ¿Mi servicio resolverá su problema? ¿Y si le pido todo este dinero por darle una solución, y luego queda decepcionado? ¿Cumpliré sus expectativas?
Sucede mucho que quieres que tus clientes potenciales te perciban como un profesional premium, y en la práctica das imagen de normalito tirando a low cost. O que dices que quieres dedicarte a una única cosa y, en la realidad, haces de todo y para todos. Si te pasa esto, es muy probable que tengas problemas de posicionamiento de tu Servicio. ¿Cómo solucionarlo?
Como usuarios, estamos acostumbrados a tener todo tipo de experiencias con los servicios, desde muy buenas, hasta muy malas. Seguro que así, a bote pronto, te viene algún ejemplo a la cabeza. De las buenas, siempre está el típico ejemplo de esa librería que movió cielo y tierra para encontrar ese libro de edición limitada que no encontrabas. Como mala, seguro que alguna vez has tenido encontronazo con una compañía de teléfonos.
Como sabrás, en el Diseño y planteamiento de tu Servicio, tu cliente tiene que estar en el centro del proceso todo el tiempo. Hay que entenderle y empatizar al máximo con él para identificar sus problemas reales y detectar con exactitud dónde y cómo podemos ayudarle.