Estoy segura de que habrás escuchado mil veces eso de que tienes que conocer a tu cliente ideal. Para tener un blog, un negocio o para escribir en redes sociales. Tienes que saber a quién te diriges. Efectivamente, así es. Pero… ¿exactamente qué hay que saber de él?  
  “A este negocio, le falta alma” Seguro que conoces alguna empresa de la que hayas pensado esto. Que está como vacía, que no transmite. Como si no tuviese esencia. Y, normalmente, si es así, es que está desprovista de valores.  
Qué escenario tan ideal: un Cliente te contrata, repite y, además, te recomienda y te hace llegar nuevos Clientes. Para que alguien sea fiel a un Servicio tiene que aportarle mucho. Lo que sea. Pero no basta con solucionar un problema. Si solo solucionas un problema, cubriendo lo mínimo, puedes ser sustituible. No hay necesidad de ser fiel a lo que tú haces.  
El pos it. La herramienta por excelencia. En mi caso, mis mejores ideas siempre han salido de estos papelitos. Me lo habéis pedido un montón y hoy por fin revelo mi método: como uso los post its para desarrollar nuevos servicios y para desarrollar ideas en general. Además, el artículo incluye vídeo.
Todos consumimos cosas a diario. Fíjate en los Servicios que adquieres como Cliente. Tienen que cumplir unos requisitos mínimos antes de que te decidas a sacar la tarjeta, ¿verdad? Pero, ¿qué cosas son exactamente estas cualidades? ¿Cuáles son esas Razones por las que un Cliente contrata un Servicio... o no?  
Tengo una amiga que acaba de empezar con su negocio. La semana pasada, la contactó una persona interesada en saber más sobre sus Servicios. Me llamó emocionada… y aterrorizada a la vez. “¿Qué le voy a contar en la reunión a esta persona? ¿Cómo lo enfoco?”
Llegas a un evento. Oportunidad genial para hacer networking, conocer gente y dar a conocer tu nuevo servicio. Estupendo. Cuando te estás llevando el primer pincho a la boca, te asalta alguien, interesado en ti. ¿A qué te dedicas? Te pregunta.
Un posible cliente te contacta porque le ha generado curiosidad algo que tú haces. Ha visto tu web, te ha visto en una charla. Whatever. El caso es que estáis en esa primera reunión y le estás contando en qué puedes ayudarle. Ves que pone caras raras, algún suspiro, e intenta huir. No sabes cómo, pero percibes que, en algún momento, lo has perdido… y, de hecho no vuelves a saber de él. ¿Alguna vez te ha pasado?