Pues sí. Hasta aquí hemos llegado. Como que llega un día en el que estás agotado y das un golpe encima de la mesa y dices… “ya”. No voy a postear más.
Hay ciertos sectores, más tradicionales, o dónde ya hay muchísima competencia, en el que mucha gente compite a base de bajar precios. Como te podrás imaginar, esto no es sostenible. Si lo estás viviendo en tu negocio, estarás bastante quemado de hacer bolillos con los números.  
¿Cómo te quedas? Tanto quejarnos de los clientes tóxicos y ahora… ¿resulta que no existen? Mmmm… ¡Pues la verdad es que yo creo que no! Creo que son una leyenda urbana, como la chica de la curva o Papá Noël.  
Obviamente, la mejor de las opciones es contratar a alguien que te haga el trabajo. Para qué nos vamos a engañar. Pero entiendo que no en todos los casos es posible. Quizás aún tengas dudas, creas que no es tu momento, que no estás preparado. O quizás estés ahorrando y, mientras, no quieres estar parado.