Pues sí. Hasta aquí hemos llegado. Como que llega un día en el que estás agotado y das un golpe encima de la mesa y dices… “ya”. No voy a postear más.
Hay ciertos sectores, más tradicionales, o dónde ya hay muchísima competencia, en el que mucha gente compite a base de bajar precios. Como te podrás imaginar, esto no es sostenible. Si lo estás viviendo en tu negocio, estarás bastante quemado de hacer bolillos con los números.  
¿Cómo te quedas? Tanto quejarnos de los clientes tóxicos y ahora… ¿resulta que no existen? Mmmm… ¡Pues la verdad es que yo creo que no! Creo que son una leyenda urbana, como la chica de la curva o Papá Noël.  
Obviamente, la mejor de las opciones es contratar a alguien que te haga el trabajo. Para qué nos vamos a engañar. Pero entiendo que no en todos los casos es posible. Quizás aún tengas dudas, creas que no es tu momento, que no estás preparado. O quizás estés ahorrando y, mientras, no quieres estar parado.  
Quizás, uno de los momentos en los que te sientes más indefenso, es cuando tienes que vender. Cuando alguien se ha interesado mínimamente en lo que haces y tienes que explicarle con detalle… digamos que de una forma persuasiva. ¿Puede uno prepararse para este momento?
Podría decirte que lo más importante para la creación de un nuevo Servicio es que sea Diferente a lo que ya hay. Y ya. Y me quedo tan ancha. Pero no… hoy quiero enseñarte un mecanismo para que sepas buscar esa Diferenciación.  
Ya tienes página web. Nombre, imagen y te has dado de alta como empresa. Te has currado un servicio completísimo que, según tu parecer, va a triunfar. Has hecho inversión en textos, publicidad en Facebook y hasta vas a dar una charla la semana que viene sobre tu fantástica idea. Te pregunto: ¿y si resulta que nadie necesita eso que ofreces?  

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Estoy un poco cansada de cierto paripé que se está montando alrededor de esto de emprender. Sí, he dicho paripé, porque empieza a serlo. Este post es para ti si estás empezando o, si ya estás en ello, y la cosa no acaba de funcionar. No quiero que tú te creas el paripé.
Este post está basado en una historia real, pero cualquier parecido con la realidad, es pura coincidencia. Y es la historia del pescador de mi pueblo. Una historia de éxito. Un hombre con visión de negocio, de servicio y un estratega donde los haya. ¿Quieres saber qué puedes aprender tú de él?  

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