Las frases  que más escucho sobre mi trabajo (y todas son erróneas ) son : "nuestro servicio no es valorado", "tenemos que explicarlo una y otra vez para que se entienda", y la peor de todas “nuestro cliente puede ser cualquiera”
Está muy bien saber de la teoría, tener más conocimientos para tomar las decisiones correctas sobre nuestra empresa, pero hoy quiero hablarte de un caso real, de cómo un cliente mío mejoró en un tiempo récord su estrategia comercial.
¿Te envuelve una espiral de locura cuando tienes que gestionar los proyectos de tu empresa? Hay formas complejas de hacerlo, pero hay otras que no lo son tanto y que, aún encima, podemos simplificar aún más para adaptarlas a lo que necesitamos.