Cómo un cambio de alimentación hizo que mi productividad se duplicase

Ayer por la tarde fui al herbolario y me cobraron 11 euracos por medio kilo de quinoa y una bolsa de levadura de cerveza. “¿En serio?”. En serio. “¿Y vale la pena?”. Sí, vale la pena. Hasta hace como un año, mi cuerpo experimentaba unos picos de bajón, en los que sentía un cansancio extremo, o de repente una bajada de energía, o un sueño con el que no me podía ni mover. El caso es que estaba siempre cansada y, dependiendo del día, no era capáz de ser del todo productiva y las ideas no llegaban con fluidez. En ocasiones le echaba la culpa al “cambio de estación”, otras al “es que igual no he dormido bien” o a “el café de esta mañana no estaba bien cargado”, pero lo cierto es que un día se me dio por leer un artículo sobre nutrición que llego a mis manos y se me hizo un clic en la cabeza. A ver si iba a ser eso, que no estaba comiendo bien… Siempre he comido de todo y siempre he tratado de tener la mítica “dieta equilibrada” pero, ¿sabes qué?, eso de que “somos lo que comemos” no había tomado para mí mucho sentido hasta ahora. Nunca pensé que alimentación y creatividad fuesen tan de la mano. Si tú también tienes estos picos de cansancio, sigue leyendo porque te voy a contar como cambió mi vida desde que aprendí a comer como es debido.

 

Cómo cambiar la alimentación hace que tu creatividad se duplique Clic para tuitear

 

Hay gente que, ya sea para adelgazar o porque necesita una dieta especial por algún motivo, va a un médico que se lo controle. Esto, lógicamente es lo ideal. En mí caso no lo hice, y elaboré mi nueva dieta a base de ensayo-error. Y por dieta no me refiero a un régimen de adelgazamiento, sino a qué cosas tenía que sacar de mi ingesta para no dormirme por las esquinas, al contrario, qué cosas me iban a dar aún más energía. Empecé a informarme un poco sobre cuáles eran los alimentos que tenían mayores probabilidades de hacerme daño o de absorber mi energía en la digestión y, ¡bingo!, había unos cuantos que consumía a diario que tenían todas las papeletas. Lo que empecé a hacer, fue sacarlos poco a poco de mi día a día, y fui introduciendo otros que, sin embargo, eran mucho mejores de digerir y aportaban muchos más nutrientes y vitaminas. Obviamente, si me gustaban, algo que no me gusta no me fuerzo a comerlo porque al final me estoy torturando y se trata también de disfrutar comiendo. Por ejemplo, el tofu y la leche de soja (y todos sus derivados) ya sé que son buenísimos para la salud y que tienen una de calcio que difícilmente se encuentran en otros alimentos pero yo, es que no lo trago. No way. No te recomiendo que te tortures para llevar una dieta sana, sino va a ser muy fácil dejarla y que no te sirva de nada tu nuevo propósito.

alimentación y creatividad

 

El cambio fue total. Pasé de que en muchos momentos de sueño y cansancio absoluto en los que las ideas no fluían, a una concentración total que me permite poner mi creatividad al 100%, a ser más productiva y ahora empiezo a notar cansancio solo cuando llevo todo el día en pie haciendo cosas, es decir, a una hora lógica. Mi rutina de sueño sigue siendo la misma, así que puedo decir que la mejora se la debo a comer bien. Más que comer bien, digamos que como cosas más adecuadas para mí.

Así que, a continuación, te relato las cosas que a mí me funcionaron desde el momento en el que dejé de. No soy ninguna experta en nutrición ni mucho menos, todo lo que te cuento está basado en mi propia experiencia, pero es un buen punto de partida para que pruebes y así te ahorres horas y horas de leer literatura al respecto:

El blanco no está de moda en alimentación

Lo primero que vas a encontrar que es imprescindible quitar de tu dieta es la harina blanca y el azúcar blanco. Son productos refinados (industriales) a los que les han sacado un montón de propiedades buenas para el organismo y que además son súper difíciles de digerir. Y no solo su uso cuando cocines, sino toda la bollería y pan industrial, y pasta que veas que lo contiene.

 

¿Cómo se puede sustituir? Cambia la harina blanca por harina integral, la pasta por la pasta integral y el azúcar blanco por stevia o jarabe de ágave.

 

Despídete de la leche

En alguna parte escuché que la leche (de vaca) solo se les da a los bebés y a los terneros. No sé si es verdad o no, pero lo cierto es que a mí me sienta fatal. Como sabrás, es una gran fuente de calcio, pero también lleva grasas complicadas de digerir (al menos en mi caso).

¿Cómo se puede sustituir? Cambia la leche de vaca por leche de almendras, de soja (yo de esta paso, porque no me gusta nada, pero también es una opción) o por leche de avena, que es la que yo uso.

 

Bye bye carne roja

La carne roja tiene cosas buenas como son un alto contenido en proteínas, pero también deja bastantes toxinas en el cuerpo que no molan. Esto no era lo que me preocupaba, las toxinas poco a poco se van yendo (a no ser que comas carne todos los días, claro), lo que no me gustaba de la digestión de este tipo de carne es SÚPER lenta y esto se deriva directamente en in bajón como la copa de un pino después de la comida, al ser una digestión tan lenta a mí me daba un sueño extremo que no me dejaba trabajar ni hacer nada.

¿Cómo se puede sustituir? La carne magra como el pavo o el pollo son mucho más recomendables y digestivas y tienen también un montón de proteínas. El pescado también es una estupenda opción de buena digestión.

 

Las verduras, frutas legumbres y cereales, siempre son la respuesta

Qué te voy a contar que no sepas ya. Las verduras aportan tantos nutrientes que si quieres una súper memoria, deberías comerlas todos los días. Lo mismo pasa con la fruta y sus vitaminas y con los cereales y su fibra. Todos ellos aportan lo que  tu cuerpo necesita a diario para rendir.

 

¿Has oído hablar de los superalimentos?

Yo no los conocía hasta hace unos meses, pero resulta que son alimentos, de origen vegetal que tienen mucha concentración de nutrientes. Esto se debe a que el superalimento en cuestión se ha desarrollado en situaciones extremas, de clima, o en terrenos complicados y se han hecho “fuertes” para conseguir sobrevivir en ese entorno. Hay un montón, los que yo me tomo son semillas (quinoa, chia, sésamo, lino…), frutos rojos, cacao (que no chocolate) y los brotes. Las algas u los germinados también son buenas, pero es que a mí no me gustan. ¿Por qué está bien tomar superalimentos? Pues en teoría, como el mundo va cada vez más rápido y nosotros con él, cualquier chute extra de nutrientes nos ayudará a que nos podamos adaptar mucho mejor a los cambios sin morir en el intento.

alimentación y creatividad

¿Me estás diciendo que tengo que ser vegano o algo así?

Pues sí y no. Como todas las etiquetas, lo de vegano, flexivegano, vegetariano, etc, cada uno que se ponga la que más le guste. Yo personalmente no me he puesto ninguna de ellas porque no lo soy. Sí creo que es posible una dieta vegana sea más saludable, anticáncer, etc y que además sirve al cerebro para para rendir más y funcionar mejor. Aquí hay opiniones para todos los gustos. Pero en mi caso, que es del que te estoy hablando en todo momento, lo que hice fue eliminar poco a poco cosas que estaban perjudicando a mi rendimiento y que impedían que mi creatividad funcionase a tope. Pero sigo comiendo carne, pescado y todo lo que me sienta bien, dentro de las cosas que son saludables, claro.

 

Y no es que no coma carne roja nunca, o que no toque un bollón jamás. Procuro evitarlo, especialmente entre semana, pero los fines de semana, cuando sé que voy a tener tiempo libre, yo como de todo y lo disfruto porque me gusta. Pero por ponerte un ejemplo, esta semana me comí después del desayuno un par de galletas Oreo que me ofrecieron y me pasé el resto de la mañana implorando a los cielos. Una vez te acostumbras a ir ligero, notas aun más cuando comes algo que no debes…

 

Mi consejo de todo esto, es que experimentes lo que a ti te sienta mejor, que pruebes a quitar cosas que creas que ralentizan tus digestiones y que procures añadir otras que tienen un montón de minerales y nutrientes buenos para el cerebro. El tema es aprender a comer y ser consciente de que no todo vale.

Una vez des con tu receta, ya no habrá quien te pare 🙂

 

firma DC

 

Fotos via Unsplash

Marta Falcón
hola@martafalcon.com

Acompaño a empresas en un proceso de cambio, diseñar nuevas soluciones y sacar lo mejor de sí mismas para resolver sus retos.

2 Comments
  • Cocinitas
    Posted at 09:41h, 16 septiembre Responder

    Hola, he estado buscando esto un tiempo y al fin he podido despejar las dudas, gracias

    • Marta Falcón
      Posted at 11:46h, 19 septiembre Responder

      Me alegro que te haya servido el post! De todas formas, recuerda que es mi experiencia, yo no soy especialista en alimentación, así que te invito a que pruebes lo que a ti te va bien. Abrazos!

Post A Comment